La seguridad es el activo más importante de todo cazador cuando realiza actividades cinegéticas. En este sentido, desde la Federación Vasca de Caza queremos hacerles llegar una serie de recomendaciones que pueden ser de gran utilidad para evitar posibles accidentes antes, durante y después de la cacería.

Estas recomendaciones han sido agrupadas en función del momento o situación en el que pueden ser de utilidad:

En casa

  • Deje su arma descargada, a ser posible desmontada y fuera del alcance de los niños o de terceros.
  • Guarde sus armas en lugar distinto de la munición.
  • Las armas largas rayadas (rifles), deben guardarse en armeros homologados.

En el vehículo

  • Las armas deben transportarse, descargadas y en su funda.
  • Evite que la munición quede expuesta al sol, ya que una elevación de la presión puede resultar muy peligrosa.
  • No deje las armas a la vista, con el fin de evitar posibles robos. En caso de producirse, el responsable sería el propietario del arma.

Antes de comenzar la acción de caza

  • Verificar que el arma esté bien montada y que cierre correctamente.
  • Verificar que los cañones no estén obstruidos.
  • Verificar que la munición a utilizar es la adecuada para el arma que se va a utilizar y la caza a practicar.
  • Tener el arma abierta y descargada.

En la acción de caza

  • Al cerrar el arma, los cañones han de apuntar siempre hacia el suelo o al cielo, nunca en dirección a personas o animales.
  • El arma ha de portarse siempre con los cañones dirigidos hacia el suelo o hacia arriba, no horizontal ni con los cañones hacia un lateral, de forma que nunca puedan apuntar a alguien.
  • Abra y descargue su arma antes de franquear un obstáculo.
  • No mantenga el dedo en el gatillo y lleve siempre el seguro puesto.
  • Compruebe siempre después de una caída, que los cañones no han quedado obstruidos.
  • Nunca apuntar a una persona con el arma de caza, aunque se piense que está descargada o con el seguro puesto.
  • No utilice el arma para remover matas, ni se apoye en la escopeta o el rifle para levantarse o superar cualquier obstáculo.

En el momento del disparo

  • Al disparar sobre una pieza de caza menor o mayor, siempre deberemos tenerla a la vista, con la suficiente visibilidad para que en el trayecto no encontremos personas, animales u obstáculos en los que podamos impactar.
  • Nunca dispare sobre matorrales por el simple hecho de que se muevan, ni mucho menos al ruido. No olvide que detrás puede estar una persona. Ante la duda, no dispare.
  • No dispare jamás en dirección a otra persona, aún cuando parezca que está fuera de alcance.
  • Tenga cuidado con los rebotes, especialmente contra piedras, terrenos helados o superficies planas o duras.
  • Cuando se tire con rifle, nunca hacer tiros rasantes, asegurándose de que la bala si no acierta en el blanco, se clave en el suelo.
  • Cuando se dispara hacia una zona de seguridad hay que estar a la distancia mínima que asegure que el alcance del disparo no llegue a la franja límite de protección. Si el disparo se hace desde el límite, ha de hacerse forzosamente en dirección opuesta a la localización de dicha zona.

Al finalizar la acción de caza

  • Abrir y descargar el arma.